Rumor de humo y ceniza Marcos Rodríguez Leija / Nuevo LaredoMarcos Rodríguez Leija / Nuevo Laredo

Dedicatoria A un país de escombros. A una frontera de espejos rotos. A una geografía mutilada a mitad del desierto. A los corazones blandos en la boca de los [soldados del infierno. A los cazadores de sueños. A los misioneros del miedo. Al honor a media asta. A un desfile de banderas rotas. A un viacrucis que no acaba. A esa ciudad que es una casa inconclusa [que se incendia....

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Sesenta vueltas al Sol Carlos Acosta / Antiguo Morelos

Ha llegado la fecha. La vida o la muerte no opinaron lo contrario. Hoy cumplo sesenta años. Lo escribo con asombro real y no puedo evitar mirarme a los veintiuno en el cuarto de azotea del edificio de la calle Pitágoras, en medio de aquel universo de luces que a las once de la noche me parecía, desde la ventana, la Ciudad de México, pensado en que no iba a llegar más allá de los cuarenta. No es un artilugio...

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Lunafaz - Nuevo Siglo

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Celeste Alba Iris

Ciudad Victoria, Tamaulipas. Entre otras distinciones obtuvo el Premio Estatal de Poesía Joven "Juan José Amador" (UAT, 1997). Ha publicado: Cualquier día de la semana (CECAT, 1994). Costumbre de vivir (UAT, 1999). Coordinó el volumen de ensayos, Aquella voz que germina, retrosubjetiva de poesía tamaulipeca (Gobierno del Estado de Tamaulipas, 2010). Incluida en diversas antologías nacionales. Creadora de los proyectos: Mis manos sonríen mi lápiz canta, taller de escritura creativa para niños y, Los santos días de la Poesía, encuentro de escritores. Escribe la columna Eva sin paraíso.

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Como si fuera algo anormal ser un receptáculo para la vida, esta mujer poeta atraviesa sus nueve lunares meses entre la culpa y el horror. Ve la suerte de otras mujeres, su fertilidad indecisa. Cuestiona su derecho a traer hijos a un mundo cuyo futuro está preñado de amenazas.

Su vientre se hincha y en él se hinche un poema lleno de zozobra y presagios que hacen incierto, a veces esperanzado y en ocasiones temible, el horizonte de sus días.

Ser portadora de un milagro —porque generar y sustentar la vida lo es— provoca espanto. Quizá porque en el vientre luminoso de la vida crece fuerte la semilla de la muerte. También la alegría, el coraje, la fe; la poeta celeste confía en el alba que está en su nombre y aguarda la aparición del arco iris con la esperanza cumpliéndose en la renovación.

Gloria Gómez Guzmán

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